¿Por qué un taller de expresión visual para niños?

Si te digo que pienses en un playa ¿qué ves? Probablemente me responderás que ves las olas, los pies en la arena, sombrillas de colores… No importa cuál sea la respuesta, siempre pensarás en imágenes. Nuestros pensamientos se construyen con imágenes y así nuestros recuerdos.

Un estudio que ha sido llevado a cabo por científicos del Massachusetts Institute of Technology (MIT), ha comprobado que el cerebro humano es capaz de procesar imágenes en tan solo 13 milésimas de segundo ¿Cuántas imágenes podemos ver entonces en un día? Y de esas imágenes ¿cuántas nos detenemos a observar?

Casi cualquier persona tiene a su alcance una cámara de fotos ya que viene incorporada en el teléfono móvil. Constantemente aprovechamos esta herramienta para capturar un momento, los niños ven cómo hacemos uso de ella y, obviamente, a ellos también les apetece.

A los niños y niñas hay que darles herramientas para ayudarles a expresar sus emociones y ¿por qué no? mediante imágenes. Lo que detiene nuestra mirada, lo que queremos capturar dice mucho de lo que sentimos.

Mis talleres de fotografía para niños y niñas nunca son iguales, las actividades varían según las necesidades del grupo pero todas tienen en común que son un juego. No quiero que los pequeños salgan del taller con conceptos técnicos aprendidos sino que primero aprendan a amar a la fotografía y descubran en ella un maravilloso juego con el que poder contar historias, que descubran por si solos que observando con detenimiento se ve mejor el mundo que les rodea y que esto les permita ir más despacio (pararse para hacer la foto sin prisas aunque la emoción del juego, a veces, no se lo permita), que se puede jugar solo y en compañía, que es una práctica creativa que ni empieza ni tiene que acabar con una toma y que cuando se marchen sepan que si se aburren seguramente tendrán cerca una cámara amiga.

Hace poco tuve la oportunidad de dar un taller en un espacio creativo llamado Yogaidi con un grupo de niños y niñas entre 6 y 9 años. Entre ellos había una niña que tenía cierta dificultad motriz y le costaba agarrar la cámara, pero las ganas de participar y aprender fueron suficientes para que lo consiguiera. Ese acto no era solo un estupendo ejercicio para sus manos sino que me enseñó que la fotografía, una vez más, sirve para mucho más que para hacer fotos. Esta niña sabía que podía. Y vaya sí podía.

Como siempre, nunca dejo de sorprenderme con estos peques y la fotografía.

Experiencia Fotográfica familiar: La mirada del búho

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Un Experiencia ofrecida por Sara Yun y Tomás Correa

Objetivos

Entendemos la fotografía como una poderosa herramienta que sirve para expresarnos, contar historias y, también, para divertirnos en familia. En este taller trabajamos en estas tres líneas descubriendo trucos para hacer que nuestras fotos mejoren enormemente, aprendiendo a ser más observadores y compartiendo una experiencia inspiradora con los peques, que serán protagonistas destacados.

Requerimientos

Todas las personas que participen (tanto los adultos como los niños) necesitarán contar con una cámara fotográfica. No es necesario que sea de alta calidad. Cualquier cámara compacta o incluso teléfono inteligente es suficiente. 

A quién va orientado

Recomendado a padres y madres con sus hijos e hijas (de entre 6 y 12 años de edad), con o sin conocimientos en fotografía, que quieran descubrir nuevas formas de expresión y pasar un buen rato en familia en un entorno natural.

“Las fotografías abren puertas al pasado, pero también permiten echar un vistazo al futuro” Sally Mann

 

¿Te interesa?

¿Te gustaría participar en alguna de las ediciones programadas? ¿Quieres que te avise cuándo tendrá lugar la próxima edición de este taller? ¿Te gustaría hablar de la posibilidad de organizar uno? ¡Dímelo!

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Proyecto visibles

Proyecto visibles sigue latiendo, esta vez con los jóvenes de la Asociación Sumas. Los ocho participantes disfrutaron de un taller de fotografía donde una vez más, acabé recibiendo yo más que ellos.  

Las fotografías se expondrán en el centro de educación Alas Montessori el 18 de noviembre. 

Proyecto Visibles

11 adultos de un centro de desintoxicación participaron el domingo pasado en un taller de fotografía y aprendieron que la fotografía sirve para algo más que para guardar un recuerdo, aprendieron que sirve para expresar emociones y que pueden contar historias con esta herramienta, su historia. Por otro lado, se dieron cuenta que mientras estuviesen fotografiando no sentían la necesidad de fumar o pensar...Por mi parte, dar este taller me ha servido una vez más para recordarme que compartiendo mi tiempo y mis conocimientos de fotografía con ellos, a la larga recibo más y me siento agradecida. 

Reportaje familiar | El mar que espera

Arantxa y Jaime quisieron un recuerdo cuando Julieta estaba de camino. Julieta llegó y ahora le toca a Vera. Han pasado unos años y como las olas que van y vuelven, así llegaron a mí de nuevo para que fotografiase la espera de Vera.

Allí estábamos Jaime, Arantxa, Julieta, Vera y yo. Y como testigo... el mar, que también espera. 

Gracias Aran y Jaime por hacerme partícipe de estos momentos tan importantes de vuestras vidas.